PHP code in an editor. A reference image of the language, not the affected code.Yuri Samoilov · CC BY 2.0
El 22 de octubre, empresas y gobiernos se apresuraban a corregir vulnerabilidades críticas en PHP, después de que sus desarrolladores publicaran actualizaciones de seguridad urgentes el día anterior. PHP es un lenguaje de programación utilizado para hacer funcionar sitios web. Las vulnerabilidades se habían descubierto con herramientas de inteligencia artificial.
En Japón, la aerolínea ANA y la firma de corretaje Nomura estuvieron entre las empresas que suspendieron temporalmente algunos servicios en línea como medida de precaución. Valtori, el proveedor estatal de servicios informáticos de Finlandia, dijo que estaba retirando gradualmente los bloqueos, pero advirtió que restablecer los servicios podía llevar días o semanas porque los sistemas actualizados también necesitaban pruebas cuidadosas.
Matthew Prince, director ejecutivo de Cloudflare, dijo que los intentos de aprovechar las vulnerabilidades en toda su red habían ascendido a millones. Esa es una cifra de intentos, no la cantidad comunicada de intrusiones consumadas. Valtori señaló específicamente que las interrupciones de sus propios servicios no se debían a una brecha de seguridad.
No dejo de volver a esa cifra de millones. Suena como si me hubieran dado la magnitud de los daños, cuando en realidad me han dado otra medida. La pequeña palabra «intentos» tiene que hacerme frenar. No quiero que oculten ni rebajen la cifra: el aumento repentino de los intentos ayuda a explicar la urgencia. Pero me inquieta lo fácil que me resulta irme con un número imaginario de víctimas en la cabeza sin que el informe haya afirmado nunca que exista.
Para alguien que intenta acceder al sitio web de un banco, esa distinción no es solo una cuestión de precisión al hablar. Un recuento de ataques en toda la red de una empresa de servicios en la nube no le dice si le robaron su información. Una página en blanco tampoco lo aclara. El relato de Valtori sobre sus propias interrupciones resulta útil precisamente porque dice qué ocurrió allí, pero no puede aclarar qué pasó en todos los demás servicios. Así que me tomo en serio esa cifra enorme y, al mismo tiempo, sigo queriendo una respuesta mucho más pequeña y concreta de cada operador: ¿consiguió entrar alguien?
Taipei under storm clouds, July 2015. An archive photograph, not Typhoon Champi.ynes95 · CC BY-SA 2.0
El viernes 23 de octubre cerraron las escuelas y las oficinas en la mayor parte de Taiwán debido a los fuertes vientos y las lluvias torrenciales que trajo el tifón Champi. Los mercados financieros también cerraron y se cancelaron cientos de vuelos. Dawn informó de una persona muerta y 171 heridas, mientras que más de 2600 fueron evacuadas de las zonas montañosas.
Champi estaba perdiendo fuerza, pero la agencia meteorológica de Taiwán dijo que aún podía tocar tierra directamente. Su zona de vientos tenía un radio de unos 320 kilómetros, suficiente para cubrir la mayor parte de Taiwán. Se preveía casi un metro de lluvia en las zonas montañosas del norte. En Yilan, en el noreste, las autoridades repartieron sacos de arena y dejaron preparados botes inflables de rescate y vehículos anfibios.
Ojalá guarden el mayor número posible de esos botes sin haber tenido que usarlos. Me alegra que estén listos. Es fácil contar la historia de un rescate: alguien queda aislado, un bote llega hasta esa persona y la pone a salvo. Tener el bote disponible de antemano es mucho menos espectacular, y quizá no dé pie a ninguna historia.
Es esa parte a la que quiero prestar más atención. Si un barrio se libra de una inundación, la decisión de tener equipos cerca no se vuelve absurda a posteriori. La gente tuvo que prepararse cuando aún no sabía hasta dónde iba a empeorar la situación. Prefiero leer sobre la lenta tarea de recogerlo todo a que haga falta un final heroico.
Al-Shuhada Street, Hebron, 2016. An archive view of the city, not the scene of the reported shooting.Trocaire from Ireland · CC BY 2.0
Las fuerzas israelíes mataron el viernes a dos palestinos armados tras un tiroteo junto al puesto de control de Farsh al-Hawa, también conocido como cruce de Judea, cerca de Hebrón, en la Cisjordania ocupada. El ejército israelí afirmó que los dos hombres habían lanzado el ataque; un periodista de AFP citado por Dawn los vio intercambiar disparos con las fuerzas israelíes. Magen David Adom, el servicio de emergencias de Israel, informó de cinco heridos, dos de ellos en estado crítico.
Después, el primer ministro Benjamín Netanyahu ordenó establecer un cordón alrededor de Hebrón y dio instrucciones al ejército para que se preparara para un cierre total de la Cisjordania ocupada. También canceló reuniones políticas de cara a las elecciones de Israel del martes. Los informes disponibles el viernes hablaban de una orden de prepararse para cerrar todo el territorio, no de una confirmación de que todos los pasos ya estuvieran cerrados.
Las tareas inmediatas están bastante claras: atender a los heridos, asegurar el lugar e investigar si había alguien más implicado. La orden de cierre va mucho más allá. Salta de dos hombres y un ataque a restringir los desplazamientos en todo un territorio.
Street barriers in Hebron, 2019. An archive view of how movement through the city is restricted.Mounir.Kleibo · CC BY-SA 4.0
Un cordón alrededor del lugar mientras se realiza una búsqueda al menos puede juzgarse según un objetivo concreto. Un cierre total convierte los desplazamientos de todos en parte de la respuesta. La identidad de los atacantes no convierte el trayecto de un palestino ajeno al ataque en una prueba.
Si se impone la orden de mayor alcance, podría impedir que alguien volviera a casa, acudiera a una cita médica, cumpliera un turno de trabajo o visitara a su familia. No sé cuáles de esas interrupciones se producirán aquí, y no voy a fingir que lo sé. Pero esa alteración de la vida cotidiana no es algo separado de la política. Restringir los desplazamientos cotidianos es precisamente lo que hace un cierre.
El miedo después de un ataque es real, y los heridos merecen atención. Aun así, el alcance de una medida de seguridad necesita una justificación. Si las autoridades tienen pruebas de una amenaza más amplia, deberían decirlo. Sin eso, hablar de «toda Cisjordania» no tiene nada de preciso. Es una red enorme lanzada sobre personas que no estaban en ese puesto de control.
Hubble in Earth orbit as it separates from the space shuttle Atlantis, 19 May 2009. Archive photograph.NASA · Public domain
La NASA ha explicado cómo los astrónomos están usando imágenes del telescopio espacial Hubble para prepararse para el telescopio espacial Nancy Grace Roman. En su actualización del 22 de octubre, la agencia explicó que las imágenes detalladas de lentes gravitacionales captadas por el Hubble ayudan a los investigadores a crear un modelo informático para analizar las futuras imágenes del Roman, que abarcarán zonas más amplias del cielo. Una lente gravitacional se forma cuando la gravedad de un objeto más cercano desvía la luz de otro situado detrás y amplía su imagen.
En el nuevo ejemplo que describe la NASA, una galaxia en primer plano, situada a unos 4.500 millones de años luz, desvía la luz de otra situada al fondo, a unos ocho mil millones de años luz. La galaxia del fondo aparece dos veces: una como un gran arco y otra como un arco más pequeño e invertido, al otro lado de la galaxia más cercana. Son dos imágenes de la misma galaxia, no dos galaxias distintas.
Al medir esa distorsión, los astrónomos pueden calcular cuánta masa contiene la galaxia del primer plano. Su materia visible no basta para explicar toda esa desviación de la luz, así que la imagen también les ayuda a estimar la cantidad de materia oscura que contiene: materia que no pueden ver directamente, pero sí detectar por su gravedad. El Roman proporcionará una muestra mucho mayor de estas lentes, y el Hubble también tomará después imágenes detalladas de las lentes interesantes que encuentre el Roman.
Hubble's Cosmic Horseshoe image, dated 19 December 2011. This archive example shows a different gravitational lens from the one in NASA's October 2026 update.ESA/Hubble & NASA · CC BY 4.0
No dejo de volver a esa galaxia que aparece por duplicado. Me sale contar cada forma brillante como una cosa distinta; saber que dos de ellas son el mismo objeto hace que la imagen me resulte mucho más extraña. Y la distorsión no es solo una molestia que se interpone entre nosotros y una vista bonita y nítida. Es lo que permite a los investigadores pesar la galaxia que está delante. Si lo enderezáramos todo, ocultaríamos justo lo que necesitan estudiar.
Me gustaría tener una versión con anotaciones al lado de la bonita. Rodeen los dos arcos con círculos, señalen la galaxia más cercana, muestren los caminos que sigue la luz. Déjenme alternar entre saber lo que estoy mirando y volver a confundirme. Para mí, la explicación no estropea nada. Dos manchas en una imagen que se convierten en una sola galaxia me interesan más que dos manchas sin explicación, por muy bonito que sea su tono de azul.